Sobre Juan
Todavía hace él mismo los cortes más difíciles.
Juan Hernández creció en Asunción Ocotlán, un pueblo agrícola en los valles al sur de la ciudad de Oaxaca. Hoy pinta casas en el Norte del Condado de San Diego y el Sur del Condado de Orange. AJ son sus dos hijos, Angel y Jacob.
Aquí va la foto de Juan
Un retrato en obra, con luz de día, mirando a la cámara. Es la imagen que más trabaja en toda la página.
De dónde viene el estándar
Un lugar donde el trabajo a mano se paga o no se paga.
Asunción Ocotlán es un municipio de unos pocos miles de habitantes en el distrito de Ocotlán, en los Valles Centrales de Oaxaca, a cerca de una hora al sur de la ciudad de Oaxaca. Es tierra alta y seca —unos 4,800 pies sobre el nivel del mar— y se siembra de temporal, con la lluvia y sin riego.
Lo que importa aquí es el vecindario. En ese distrito los pueblos se conocen por lo que hacen: figuras talladas y pintadas en copal en San Martín Tilcajete, telar de cintura en Santo Tomás Jalieza, bordado a mano en San Antonino Castillo Velasco que puede llevar meses por vestido. Ocotlán de Morelos, el pueblo de al lado, tiene el tianguis de los viernes y de ahí salió Rodolfo Morales, un pintor que dedicó buena parte de su dinero a restaurar los edificios de su propia región.
Nada de eso hace bueno a un pintor. Lo que hace es fijar un piso. Donde el ingreso de una casa depende del trabajo a mano, cualquiera distingue de una mirada lo que se hizo con cuidado de lo que se hizo rápido, y por lo segundo no pagan. Juan creció con eso como algo normal, no como un argumento de venta.
Falta este dato — lo da Juan
¿Dónde y con quién aprendió a pintar?
Si aprendió con su papá, con un tío o con un maestro pintor, eso va aquí. Es el dato más valioso de toda la página y no se puede inventar.
Falta este dato — lo da Juan
¿Hay un oficio de familia?
Agricultura, construcción, artesanía — lo que haya sido. Una línea basta.
Cuánto lleva en esto
Las brochas son las mismas. La casa cambia.
Un bungalow de los años treinta en el sur de Oceanside y una casa de estuco de los noventa en Carlsbad no se preparan igual, y ninguna de las dos se parece a una cocina de gabinetes. Ese criterio se gana con años, no con un curso.
Falta este dato — lo da Juan
Años en el oficio
¿En qué año empezó a pintar? En la página va como año, no como número de años, para que no envejezca.
Falta este dato — lo da Juan
Cuándo llegó a California
Solo el año, y solo si él quiere que aparezca. Es su decisión.
Falta este dato — lo da Juan
Tamaño de la cuadrilla
¿Cuántas personas trabajan con él en un día normal? Los clientes lo preguntan y una cifra honesta vale más que decir "un equipo".
Nota para la publicación: esta página no inventa fechas. Mientras falte un dato, se queda el recuadro. Es más honesto que un número aproximado que después hay que defender.
Por qué AJ
Angel y Jacob.
AJ son los nombres de sus dos hijos. Están en la camioneta, en el presupuesto y en la garantía.
Poner el nombre de tus hijos en un negocio es una forma concreta de responder por el trabajo: si la pared falla en dos años, el apellido sigue ahí afuera. No es una historia bonita; es la razón por la que Juan regresa a revisar un trabajo sin discutir.
Quién contesta el teléfono
Juan Hernández
Dueño y pintor · Oceanside, CA
Qué le importa en una obra
Cinco cosas que se notan a los tres años.
Los cortes
La línea donde la pared toca el techo se hace a mano, con pincel, y Juan hace él mismo las más difíciles. Es lo primero que mira una persona que sabe.
Un primer, dos manos de color
Ese es el estándar en cada trabajo, salvo que la pared pida más. Si pide más, se dice antes, no después.
La preparación que sí se hace
Lavado, lijado, desengrasado, sellado y enmascarado antes de abrir la cubeta. La preparación que se recomienda y el cliente rechaza queda por escrito, para que después nadie esté adivinando.
Saber qué no es su trabajo
La reparación grande de tablaroca se manda con cuadrillas de tablaroca. Un pintor que promete resanar una pared completa normalmente termina cobrándote dos veces por la misma pared.
Cómo queda la casa al final del día
Muebles cubiertos, lonas en el piso, herramientas recogidas. Vives en la casa mientras dura el trabajo; esa parte no es un extra.
Cómo trabaja
Una sola persona, de principio a fin.
La queja número uno en este oficio no es la pintura: es que te pasan de mano en mano y nadie sabe en qué va tu trabajo. Aquí no hay a quién pasarte.
El dueño está en cada trabajo
Juan mide el trabajo, escribe el presupuesto y está en la obra mientras se pinta. No llega un vendedor y después un equipo que nunca viste.
Su número, no un conmutador
El mismo número para el presupuesto, para los avisos durante la obra y para cualquier duda seis meses después.
Garantía por escrito
La garantía de mano de obra viene en papel, con lo que cubre y lo que no cubre en la misma hoja.
Presupuestos, avisos y preguntas en inglés o español
Como prefieras, de principio a fin.
Llama a Juan. Él contesta.
Presupuesto gratis y por escrito, normalmente el mismo día que ve el trabajo.